The Others - Los otros

El español Alejandro Amenábar dirigió esta película del 2001 que ser llevó varios premios "Goya" en España. Le asigno 4 palomitas de 5 posibles por manejar tan bien el suspenso.

Está ambientada apenas después del fin de la Segunda Guerra Mundial en una casa ubicada en las Islas Jersey, en el Canal de la Mancha. Nicole Kidman hace el papel de Grace, madre de dos niños que padecen fotosensibilidad y tienen que vivir alejados de la luz solar. La actuación de los niños es muy buena y pone a pensar en como seres menores de 12 años pueden desarrollar papeles mejores que muchos actores que llevan décadas en el escenario.

Anne es la mayor, más atrevida que su hermano Nicholas, y como todos los niños a esa edad, discuten entre ellos. Poco a poco se acostumbran a los nuevos empleados contratados por su madre para limpiar la casa: la sra. Bertha, el Sr. Tuttle y una chica llamada Lydia. Todo parece ir bien hasta que Anne comienza a escuchar sonidos y ver imágenes en otra dimensión, lo que altera a su madre hasta desquiciarla de los nervios.

Me gustan las partes en la que se unen el mundo de los vivos y los muertos. Lo que parecía ser la realidad se trata de otro plano y viceversa. Esta escena dura unos pocos minutos pero es sumamente descriptiva sobre historias y relatos que todos hemos escuchado alguna vez en nuestra vidas en torno a fantasmas, actividad paranormal. Al final, lo que parecía inicialmente el "escenario primario" es el secundario, pues están siendo vistos por un grupo de médiums años después.

Por un lado, uno no deja de admirar a las madres que, como Grace, tienen que educar hij@s con tanta adversidad. Por otra parte, el saber que después de esta vida puede haber una continuación bajo otros parámetros siemrpre ha sido una inquietud a lo largo de la historia de la humanidad.

Mientras se desarrollaba la película pensaba en si la duela de la sala de mi apartamento truena debido a los diferenciales de temperatura o porque tengo un portal de energía abierto en mi hogar, en lo emocionante que debe ser tener la presencia de algún pariente querido que ha muerto y en el expresidente mexicano Francisco Madero (1910) que era médium. Juro que yo no creía en esto, pero me han pasado ciertas cosas que de verdad, ser escéptico sería una necedad. ¿Se acuerdan de la frase de Jean Paul Sartre, el infierno son los otros?

Lo que es un hecho, es que este tipo de pelis las veré de día. jajaja

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