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Mostrando entradas de octubre, 2008

Haikús eróticos 1

Los jugos del bien
me atrapan en tu piel
eat her out again!

Fammi l’amore
escurre tu cueva miel
senza dolore.

Me miras desde arriba,
arrodillado
ante tu sexo voraz

Cual lengua rapaz
un’altra volta, dolcezza
claro, soy capaz..

.¡che tenerezza!
emoción que perdura
por ti postrado

Sexy loucura
excitación masiva
Noch einmal, bitte!

Sudas, derribas
Ojos en blanco, ¿viste?
muito obrigado

Magra ragazza
me encantas lasciva
oui, je sais pourquoi

Diventi mazza
Yes, please, take me down
Calma non c´e quà

Labia minora
geografía sagrada
fina signora

Lamber agora
la virilidad
babas del cielo

A perpetuidad
soy tu vasallo sexual
emprednes vuelo.

In deiner Muschi
desfallezco otra vez
¿salgo de aquí?

Fucking amazing
requinto imparable
que no tenga fin.

Tu pentagrama
leído con secreción
tórrida dama.

Cuor’ disperato
batir irrepetible
scherzi, sei fiamma.

Tú te interrogas
la razón del pecado
¿yo? te devoro

Subyugadora
emperatriz alada
Che fai allora?

Infinito ser
en tu tibia entrada…
rainha e mulher.

Ocho segundos

El pasado se reencuentra en una mirada. Primero, la sorpresa, ciudad grande y coincidir; enseguida, el látigo del recuerdo para la memoria sacudir. Tú con dos hijas, yo con ninguna. Tú en la Tierra, yo por la fantasía. Pienso en tu piel y en tu voz, ¿tú? Siempre diabla, siempre perfecta. Sin preguntar, me devoras. Nos conocemos bien, demasiada energía en el mismo espacio.
1988 Flor abriéndose a la vida, maguey despuntando al cielo. Mis dientes encallan en tus labios, fusionando dos salivas, la tuya y la mía. 2008 Regresaste a mi vida por ocho segundos, alterando mi duelo. Tus ojos tallan mi historia con tu recuerdo de diva. Lo haces removiendo el recuerdo mediante una mirada fija de ocho segundos. 1988 Fascinación que perdura décadas por tus cuatro labios culpables, por el olor de tu feminidad, por el sabor de esta perpetuidad de tus grilletes sensuales. 2008 Sonrisas en ti, sonrisas en mí, desconexión del mundo...ocho segundos. Siempre diabla, siempre perecta. 1988 Malentendido, incom…