Il y a longtemps que je t'aime - Hace mucho que te quiero

Le asigno 4.2 palomitas de 5 posibles a esta película, que sabe cocinar el plato a fuego lento y presentarlo al final. ¡Viva Francia, chingao! excepto su historia imperial, claro. El título en español es fiel al original....¡qué bueno que no la titularon Las lágrimas del panda verde o alguna huevada por el estilo de quienes son reacios a los calcos, mas sí fieles al surrealismo cerebral.

Juliette Fontaine es una expresidiaria, acusada de asesinar a su hijo de 6 años. Luego de 15 años en la cárcel es liberada y se va a vivir con su hermana, con quien reinicia recuerdos.

Socialmente, se aborda el tema de lo difícil que es reingresar al mundo laboral teniendo más de 40 años y siendo expresidiaria, a pesar de tener un buen curriculum.

Ambientada en la ciudad de Nancy, la película tiene un ambiente deprimente, con Kristin Scott Thomas haciendo el papel principal de una Juliette también deprimida, triste y pensativa. ¿Quién le enseñó francés? ¿O ha vivido en Francia toda su vida esta inglesa? Lo habla genial.

El cuñado, que inicialmente la rechaza, termina por aceptarla en su casa cuando ve la afable relación que nace entre sus hijas y Juliette.

Está algo lenta, pero se mueve. El final es impresionante introduce la temática de la eutanasia. ¿Quién es peor? ¿Quién ve languidecer a un pariente o quién tiene los huevos de ayudarle a morir a quien más quiere en la vida saltándose los muros de un pútrida moral que no le mitiga el dolor a un enfermo terminal?

La frase de la película: "No hay peor cárcel que la de ver a un hijo morir".

Larga vida para quienes, como el director de esta película, Philippe Claudel. ¡¡¡Cómete eso, Sandra Bullock!!! ...C-I-N-E, mamá...algo que en tu puta vida has hecho, C-I-N-E, mamá.

¡Muerte al Óscar®!

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