The King's Speech - El discurso del rey

Son los años 30 del siglo XX en Inglaterra y el rey Jorge V, viejo, comienza a delegar ciertas actividades en su hijo mayor. Lamentablemente, el príncipe Alberto (interpretado por el inglés Colin Firth) padece un marcado tartamudeo que hace de sus discursos un ejercicio sumamente complicado y vergonzoso. La película comienza así, justamente con la lectura de un texto por parte de este integrante de la realeza ante un público lleno de pena ajena. Es un aescena muy bien lograda.

Habiendo pasado por todo tipo de terapias ineficaces, decide conocer a un especialista del habla, el australiano Lionel Logue (interpretado por el australiano Geoffrey Rush) para erradicar su problema. Acostumbrado a todo tipo de trato ceremonioso, Alberto choca inicialmente con el trato descarado y franco del terapeuta, pues Lionel es un tipo sencillo y algo cínico en su vida diaria, con terapias fuera de serie, divertidas. Tras unas escaramuzas iniciales y de comprobar los primeros avances, Alberto decide regresar al tratamiento.

Después, con la muerte de su padre, el rey Jorge V, se desencadena una serie de eventos políticos en Inglaterra que culminan con el alejamiento de Eduardo VIII del trono. Es Alberto quien debe asumir el reinado y se prepara arduamente con su terapeuta.

La película le lava el rostro al imperialismo británico porque evidencia cómo en época de guerra, ante carencias del pueblo inglés, la realeza no pasó ni frío ni hambre. La parte positiva de la película marca la tenacidad y perseverancia del paciente para superar un problema producido por violencia psicológica desde el hogar, ya que el padre de Alberto era sumamente estricto. Lionel dice que el tartamudeo normalmente se produce cuando los niños son pequeños, derivados de represiones, o burlas.

Así, luego de superar su problema de tartamudeo, Alberto pasa de ser príncipe a rey de Inglaterra en una de las épocas más difíciles de Europa como lo fue la Segunda Guerra Mundial. Hacia el final de la película, y en completo contraste con el inicio, ya no se ve a un personaje inseguro y débil, sino a un rey con autoestima y seguro de sí mismo. El apoyo de su esposa fue una constante para la superación de su tartamudeo.

Como ya es clásico en este tipo de películas históricas, hay una variedad de eventos que son variables para satisfacer a la industria del cine. Entiendo que una película sujeta a los más estrictos parámetros históricos podría "vender menos" y eso significa un cataclismo para quienes piensan primero en las ganancias antes que en el arte. Así se explica, por ejemplo, en la parte final haya una masa de ingleses vitoreando al rey, o que aparezca Wilson Churchill en momentos donde nunca estuvo, o el uso de palabras altisonantes para hacer de la película algo más graciosa.

El director de esta película es Tom Hooper. Le asigno unas 4 palomitas de 5 posibles. Ahora sí se podría decir que Colin Firth ha desempeñado varios papeles con un muy alto nivel de actuación. Ya dejó de ser el novio de Bridget Jones.

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