Pecados de mi padre

Juan Pablo Escobar, hijo del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, recuerda su infancia y juventud. Exiliado en Argentina, tras ser rechazada su petición de asilo político a EUA y Alemania, es en el Cono Sur donde Sebastián Marroquín (nueva identidad de Juan Pablo) responde a las preguntas de la producción. En Tigre, cerca de Buenos Aires, se encuentra con el hijo del ministro de Justicia colombiano Lara Bonilla para limar asperezas y prometer jamás regresar a la violencia en aras de una mejor Colombia.

La producción de la película fue la encargada de establecer un contacto entre Juan Pablo y el hijo de Lara Bonilla, quien aceptó un intercambio epistolar. También cumplió la misma función con los hijos del candidato presidencial asesinado Galán, pero al momento de la filmación no había habido respuesta.

Exhibe escenas del asesinato del fiscal, de su funeral, del asesinato de Galán y la conmoción política en Colombia, de la cantidad de lujosas propiedades de Escobar en los 80's y 90's. Creo que buena parte de la violencia que sucede actualmente en México puede comprenderse analizando lo que pasó en Colombia. Escobar no se conformó solo con tener poder económico, sino con abarcar poder político y es en este punto donde detona la violencia. Llama la atención la foto de Escobar con su hijo frente a la Casa Blanca en EUA, país donde contó con la complicidad de las autoridades locales para desarrollar sus actividades durante varios años.

Como todo llega a su fin, Escobar es asesinado a finales de los 80's cuando la presión ejercida por EUA sobre el estado colombiano era demasiada.

Es una producción de 2009 del director argentino Nicolás Entel a la que le asigno unas 4 de 5 palomitas posibles.

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