The shape of water - La forma del agua

Dicen que esta película está nominada a varios premios Oscar porque está buenísima, pero no me lo pareció. Del director mexicano Guillermo del Toro me gustó mucho más "El laberinto del fauno" porque sentí más emoción que con esta de la criatura acuática. ¿Cuáles son los criterios para asignar tal premio? Ni idea. Sí puedo asegurar que en 2017 vi cualquier cantidad de películas mejores, por ejemplo:
- "The eagle huntress"
- "Coco"
- "Muchachas"
- "Cartas de Van Gogh"
- "Allende en su laberinto"
- "El patrón, radiografía de un crimen"
- "Que Horas Ela Volta?"
- "Café"
- "Me llamo Nojoom, tengo diez años y quiero el divorcio".
- "Las hijas de Abril"
- "La tortuga roja"
- "Yo, Daniel Blake"
- "Bajo la arena"
- "El cliente"
- "El cuento de la princesa Kaguya"
- "13 mujeres desesperadas"
- "La ocupación de la mente estadounidense".  

En fin, salvo "Coco", creo que el resto de las películas que cito no están cerca del Oscar, y no porque sean malas, sino porque los yanquis tienen su mundo privado donde consideraron que "La forma del agua" merece muchos premios.

Lo que más me llamó la atención de esta película es la actuación de Pedro Sánchez, el neoliberal y monárquico español que hace las veces en la vida verdadera de Secretario General de lo que queda del Partido Español (seamos honestos, llevan años sin ser ni Socialistas ni Obreros), porque si no es este se le parece mucho. Casi que los tomaron de dos muestras de caca de esas que piden ocasionalmente en los laboratorios a las 6:30 AM en ayunas.

Pedro Sánchez es el malo en este filme, y deja ver su personalidad represora y racista tras un halo de frases bíblicas. Se expresa con desprecio de los demás:
- saqué a ese monstruo de un sucio río en Sudamérica.
- Dios se parece más a mí...que a ti.

Y bueno... se dedica a torturar a la criatura acuática que también es causa del interés soviético en plena Guerra Fría, allá por los años 50 del siglo pasado. Los rusos han infiltrado las instalaciones militares a través de un médico con el fin de robar secretos militares. ¿Por qué el director mexicano Guillermo del Toro se presta a esas cosas? Les da más combustible a los rusófobos que propalan conspiraciones de que los rusos están en todos lados por estos días.

En todo este embrollo interviene Elisa, una chica muda que trabaja como limpiadora en las instalaciones donde tienen retenida a la criatura acuática, cuyo nombre no recuerdo que lo hayan mencionado en la película. De tanto convivir, se enamoran y lo libera para llevárselo a la bañera que tiene en su apartamento. Todo marcha bien, todo es amor, se ponen a jugar al ciclo reproductivo del humano - criatura acuática hasta que Pedro Sánchez decide limpiar su imagen. ¡Ni con Rajoy se puso así!


El ex militar no podía quedar como un idiota ante el ejército, estaba en juego su carrera y su futuro profesional. Le importa capturar a la criatura, no sanar sus 2 dedos podridos. Cuando pretende capturarla, esta le da un carajazo en la yugular. ¡Es el final de Pedrito y de lo que queda del P(so)E (ni Socialistas ni Obreros)! La criatura acuática huye hacia el mar, pero se lleva a Elisa para continuar con su amor debajo del mar y salir de Maryland con rumbo a Sudamérica.

Le otorgo unas 3.5 de 5 palomitas posibles a este filme del 2017. 

Elisa es representada por la actriz británica Sally Hawkins, el actor estadounidense Doug Jones se disfrazó para hacer el papel de la criatura marina. Un tal Michael Shannon hace el papel de Strickland, aunque yo le vi más la cara del neoliberal y monárquico español Pedro Sánchez.

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