I, Daniel Blake - Yo, Daniel Blake

Daniel Blake es un anciano inglés que padece una cardiopatía, pero tiene que luchar contra un sistema totalmente frío e inhumano en el campo laboral. Pasa los días esperando una llamada de un organismo gubernamental para resolver sus temas con la seguridad social, mas el tiempo pasa y su desesperación crece porque el trámite no avanza.

Daniel se dedica a hacer trabajos en su especialidad, la carpintería, y es haciendo una diligencia como conoce a Katie, madre soltera de 2 niños. El director retrata las penurias de la gente que se esfuerza por mejorar sus condiciones sociales ante la adversidad de un sistema económica que aplasta y desplaza tecnológicamente a los más viejos.  Se recurre constantemente al tema de los formatos que deben llenarse por Internet, las llamadas telefónicas, la imposibilidad de los ancianos de responder con prontitud desde un dispositivo tecnológico de última generación, etc. y la frustración que genera ese "peloteo" burócrata que envía a las personas de un lado a otro de ese ser omnipresente y abstracto que es "el sistema".

Katie recurre a la prostitución para hacer dinero y alimentar a sus críos, lo cual deprime a su amigo Daniel. Es así, en la desesperación de la gente que lo ha perdido todo, incluso el amor propio, que surge la rebeldía de ese noble carpintero.

Creo que todas las personas que detentan cargos públicos en todo el planeta deberían ver esta película para ver reflejadas actitudes que no debiesen existir ya.

5 palomitas de 5 posibles al gran director inglés Ken Loach por regalarnos otra perla más de amor, lucha y pensamiento.  Dave Johns hace el papel de Daniel, Hayley Squires representa a Katie. 
Ganadora de la Palma de Oro en Cannes en 2016.

En el escalón más bajo de los humanos que han habitado el Reino Unido están seres tan perversos como Margaret Thatcher, creadora de buena parte de los problemas sociales que hoy vive el Reino Unido. Ahí están en la película las colas de gente para recibir un poco de comida de la gente que aún ayuda al prójimo, la humanidad del gerente que perdona a Katie el haber tomado toallas sanitarias sin pagarlas, ahí hay un director de cine como Ken Loach que nos muestra el lado de la sociedad que se nos oculta en otras películas.

En el escalón más alto de dichos humanos que habitan 
el Reino Unido sin duda está Ken Loach. ¡Gracias, gracias, gracias! por tanto homenaje a la clase trabajadora. 
Sólo la solidaridad entre seres humanos podrá salvar a la especie humana.

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