Activismo político de danza del vientre

Escrito por Iqbal Tamimi Martes, 10 de noviembre de 2009 18:57
Traducido por Fawdawi.


El activismo es una maravillosa forma de solidaridad; diferentes personas apasionadas con el tema de los derechos humanos desean expresar su apoyo en todas las maneras posibles.

Algunos portan carteles y marchan por las calles, otros expresan su opinión política escribiendo, y algunos pintan las más maravillosas obras de arte, o donan dinero para brindar alguna ayuda.

Pero después de cierto número de reuniones a las que he sido invitada, he descubierto que existen activistas que no están ahí por la causa. Algunos son felices por ser considerados rebeldes y contra la corriente, y compiten prácticamente por todo. Hay todo tipo de gente, pero las cosas comenzaron a complicarse últimamente para algunos palestinos, como yo, cuando descubrí que algunos vienen a tales actividades por otras razones, como su inflado semanal de ego. Otros promueven sus películas y discos, y muchos mezclan el activismo con sus talentos musicales que nada tienen que ver con el tema. Todo ello está bien siempre y cuando se les permita a los palestinos expresarse a sí mismos. Pero no sucede así. Uno se pregunta si tales formas de activismo son un signo de una sociedad severamente inflamada, es decir, un reflejo de personas que padecen la opresión por sí mismos, ocasionando que descarguen su ira y frustración a través de diferentes plataformas de activismo; ¿o es un mero malentendido de lo que significa el activismo para diferentes personas con diferentes entornos?

La mayoría es sincera acerca de sus esfuerzos, pero yo he sido invitada a unos cuantos eventos que demuestran que los organizadores conocen muy poco acerca de nosotros, los palestinos. ¿Cómo es posible que alguien envíe una invitación a la comunidad musulmana solicitando su presencia en un evento que se supone es para combatir el hambre en Gaza utilizando un método de publicidad occidental? La invitación dice, ‘habrá mucho vino y danza del vientre’. Me pregunté, ¿Esto es en serio? ¿No saben que la mayoría de los palestinos son musulmanes, y que esto no es su taza de té? Al momento de leer la invitación que muestra a una mujer medio desnuda portando un patriótico vestido de danza del vientre y doblándose como si estuviese padeciendo un dolor de ombligo inmediatamente experimenté una conmoción de 7 grados en la escala de Richter tan fuerte que casi me desprendió mi Hijab. Creí que la bailarina estaba tan apasionada por la causa Palestina que había dado un salto desde la escena y estaba por liberar Palestina para alimentar a todas esas personas hambrientas de Gaza.

Queridas activistas bailarinas... tengan piedad de nuestras almas. De donde nosotros venimos, el baile se realiza en momentos felices, y los eventos felices en Palestina no involucran el vientre -- ni los riñones en su defecto, dado que creemos que ya tampoco es seguro cargar con nuestros riñones. Algunos riñones en Palestina se perdieron entre las multitudes y nunca regresaron. Únicamente pisamos fuerte para asegurarnos que la tierra nos escucha y que abre sus brazos para que nosotros cavemos nuestras raíces más hondamente, permaneciendo rígido el tronco de nuestros cuerpos como el tronco de un olivo, y esparcir así nuestras manos hacia el cielo dado que es nuestra única escapatoria hacia la libertad, hasta avisos posteriores.

Nadie baila donde hay charcos de sangre, y no estoy hablando aquí de limpiezas en seco. ¿Cómo puede celebrar alguien con danza del vientre, incluso si fuese por una buena causa? Intenté encontrar excusas para aquellos que desean mezclar el activismo con el placer. Pensé que quizá la bailarina fuese una impresionista, y que su ombligo simbolizase nuestras morales naufragantes, o que deseaba mostrarnos cómo los desprivilegiados de Gaza no pueden comprar ropa. Incluso pensé en donar mis cortinas de repuesto para cubrir el cuerpo desnudo de la bailarina, dado que casi es diciembre y pudiese resfriarse. Pero por otra parte creí que el precio de las lentejuelas cosidas en su cinturón de activismo probablemente podría comprarle algo más que una big Mac.

Bien, bailarinas del vientre y bebedores de alcohol, gracias por sus esfuerzos, pero nosotros los palestinos necesitamos partidarios sobrios y saludables. Se aceptan donaciones de todos aquellos en mejores condiciones que el pueblo de Gaza y que tengan suficiente ropa para cubrir sus cuerpos fríos. Por favor no malinterpreten mis palabras. Soy agradecida. Aprecio los amables esfuerzos de la gente, pero por favor no utilicen nuestros aprietos para divertirse. Nos gusta participar en los eventos de cualquier activista que se realicen a nombre de nuestro país. No esperen en absoluto que nos desnudemos o emborrachemos para alimentar a los huérfanos de Gaza. Y desde mi humilde punto de vista, servir montañas de comida para reunir fondos de ayuda a niños hambrientos es de mal gusto, diría yo.

Iqbal Tamimi es una periodista Palestina exiliada, que vive en el Reino Unido. Ha trabajado en la producción de noticias para TV, transmisión y prensa escrita por casi 17 años y es fundadora y organizadora de la red de derechos humanos Palestinian Mothers (Madres Palestinas).

Comentarios

CRONISTA ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
CRONISTA ha dicho que…
Salam, Fawdawi.
Vi el enlace de tu blog en elpais.com junto con tu comentario. Saludos por la traduccion de articulos que reflejan el punto de vista olvidado o ignorado en occidente, el del pueblo palestino.
También te felicito por tu comentario (me gustaria que veas el mio, inesperadamante aprobado!).
Como sabes, los sionistas, internautas particulares incluidos, estan en todas partes de la red, en todas las lenguas, propagando mentiras y falsedades; no crees que nuestro deber es hacerles frente diciendo la verdad?
Que Dios nos ayude.
Fawdawi ha dicho que…
Así lo creo, CRONISTA.

El sionismo es el nazismo del siglo XXI.

Salu2 :)

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