miércoles 1 de julio de 2009

Dios te salve, Paúl.


Dios te salve, Paúl,
lleno eres de alcohol.
El Señor es contigo.
Bendito tú eres entre todos los borrachos
y bendito es el fruto de tu vientre, el gran Diego.
Santo Paúl, padre del ron
ruega por nosotros los bebedores
ahora y en la hora de nuestra resaca.
¡Salud!